El preludio de las fiestas navideñas llegó en forma de concierto, el que fuimos a ver como animados espectadores. Era un recital de villancicos y el grupo de la abuela se esmeró mucho en cantar unas panxoliñas muy alegres y animadas. Pocos días después llegó la Nochebuena, la cena en familia en la que este año hemos estado muy presentes el tato y yo. Animamos el cotarro familiar de buena manera trasnochando un poco pero no demasiado para poder recibir el Olentzero al día siguiente. Después el enoooooorme sacrificio que hice dejando en mis zapatos uno de mis queridísimos tetes recibí mi recompensa: ¡¡ muchos regalos !! Allí estaban los paquetes envueltos en precisos colores; un tren, un circuito de Pocoyó, un caballo casi de verdad, un ordenador, una estación de emergencias… ¡qué más se puede pedir! El Olentzero se ha portado fenomenal, será porque estuve muy formal viéndole el día anterior mientras paseaba por la calle con su carro tirado por bueyes o porque me he portado genial este año creciendo y avanzando mucho. Aunque yo creo que lo que le ha gustado más es mi ofrenda en forma de tete. Ha sido duro dejarlo pero lo hice orgulloso. Uso dos chupetes, me he desprendido del primero y ahora puede que lo haga del segundo, viendo el resultado, con los Reyes Magos.

Vestidos como el Olentzero celebramos en el cole que pronto llegaría cantando su canción que ya me sé perfectamente


Alejandra escribió,
enero 2, 2012 @ 7:02 pm
la verdad es que no conozco la tradición del Olentzero, pero qué guapos estáis los dos!!! ánimo Mikel y anímate a dejarle a los reyes tu otro tete, merecerá la pena, seguro!
Leo escribió,
enero 3, 2012 @ 8:44 am
¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO MIKEL!!!
Espero que lo hayas recibido fenomenalmente bien y disfrutando de todos esos regalos que te trajo el viejito vasco. Entiendo el sacrificio que supone lo del chupe, a mí me están diciendo lo mismo, que se lo tengo que dar a los Reyes pero no sé yo…
En fin, ya te iré contando, ¡otro año más juntos en la blogosfera!
Besos